El método masónico

 

Se pueden decir muchas cosas sobre el método masónico, sobre todo cuando la falta de información verdadera sugiere fabulaciones. En primer lugar hay que desmitificar la creencia de que la francmasonería es una sociedad secreta; es simplemente una asociación discreta. No tenemos nada que ocultar. En esta página web, cada uno puede informarse sobre lo que es la masonería,  quiénes somos, y si se desea más información, podemos vernos y responder a otras cuestiones; pues en tiempos de democracia no es necesaria demasiada discreción, aunque fuera necesaria en tiempos de dictadura como nos lo muestra la historia reciente.

 

A menudo, se identifica la iniciación con el método masónico. Es cierto, pero es más que eso, o mejor dicho hay muchas cosas dentro de este método.

 

Con la senda iniciática, el hombre o la mujer va aprendiendo poco a poco lo que es la masonería, y esto puede ayudarle en su búsqueda personal e incluso en su existencia. “Entrar en masonería” es algo muy importante para uno mismo en el sentido tanto filosófico como de compromiso con los valores masónicos. Pero no hay que confundirlo con “entrar en las órdenes religiosas”, sencillamente porque es muy fácil salir de la masonería si uno se da cuenta de que no es el camino deseado.

 

La iniciación da la posibilidad de cambiar progresivamente la manera de pensar, de vivir, de actuar; pero sin prisa, con una enseñanza permanente. Dicha enseñanza se estructura en niveles de conocimiento. Al igual que los obreros artesanos de antaño, uno entra como Aprendiz, es decir sin saber mucho pero con una sed de saber inmensa; en ese periodo, lo más importante es aprender a escuchar. El paso siguiente es Compañero, es decir el que conoce algo más y puede ayudar al Maestro a construir la obra humana comenzada hace milenios. Esa es la razón de llamar templo al lugar donde nos reunimos, asimilándolo a la obra nunca acabada del legendario templo de Salomón. El tercer nivel es Maestro, como en la escuela, como en cualquier oficio manual o intelectual. Maestro quiere decir “el que sabe”. Pero en las logias, no tenemos la pretensión de saber todo; por ello se dice que somos eternamente aprendices. Esa humildad nos acerca más a la sabiduría que cualquier diploma o certeza.

 

Además, el método masónico supone la capacidad de escuchar a cada uno sin interrupciones hasta el final de su exposición. El respeto a sí mismo y a los otros es parte del método, así como la aceptación total de nuestra divisa : Libertad – Igualdad – Fraternidad. Para nosotros, esas 3 palabras representan la base de la construcción de ese templo edificado a la gloria de una humanidad por fin pacificada y respetuosa de los derechos humanos. Somos conscientes de la dificultad de llevar a cabo esa utopía humana pero creemos en la posibilidad de realizarlo.